Reseña Pyramid of Pengqueen

Hoy hablamos de Pyramid of Pengqueen, un juego original e infantil de la editorial Brain Games, que siempre sorprende con sus curiosas formas de producir simpáticos juegos.

Esta edición es una reimplementación de Pyramid, un juego de 2008, diseñado por Marcel-André Casasola Merkle (Taluva, Attika) que cuenta con ilustraciones de Reinis Pētersons (ICE COOL (aquí su reseña), Pikoko (aquí su reseña)). Se trata de un juego de 3 a 5 jugadores, con una variante para poder jugarlo a dos, con una duración de 40 minutos, que será menos si somos los más adultos nos que ponemos a jugar con los peques, y una edad mínima de 8 años.


¿DE QUÉ VA?

La leyenda cuenta que la Pirámide de la Pingüireina contiene tesoros de valor incalculable. Tras meses de investigaciones, los pingüinos más intrépidos consiguieron localizar su paradero y pretenden conquistar sus mágicos tesoros. ¿Será cierto lo que cuentan acerca de la Momia que persigue a todos los intrusos? En cuanto los exploradores entraron en la pirámide sus puertas se cerraron y una lejana voz parecía amenazarles. ¡Esto no pinta bien!

Pyramid of Pengqueen es un juego dedicado al público infantil, basado en equipos y que se basa en un desplazamiento oculto de uno de los equipos. Se trata de un juego de gato y ratón en el que el original uso de imanes y un sencillo sistema de dados hace que los más pequeños puedan jugar a esto hasta que crezcan lo suficiente para disfrutar de La Búsqueda del Anillo (aquí su reseña).


¿QUÉ LLEVA EN LA CAJA?

El contenido de la simpática y fría caja es el siguiente:

  • Un tablero magnético.
  • Dos tapas para el inserto.
  • Una figura de momia en dos partes magnéticas.
  • 4 piezas magnéticas de cazadores de tesoros.
  • 12 fichas de vida, tres por cada color de jugador.
  • 5 dados blancos personalizados de cazador de tesoro.
  • Un dado negro personalizado de momia.
  • 23 cartas de tesoros, divididas en cinco colores.

Aunque la caja es más grande de lo que debería, su tamaño viene dado por el tablero que separará a ambos equipos, evitando que los de cada lado vean los desplazamientos del otro. Una vez desplegado, encontramos muy original la elección de componentes, con el uso de imanes para poder resolver los desplazamientos de forma que solo sea oculto para uno de los bandos.


¿CÓMO SE JUEGA?

En Pyramid of Pengqueen encontramos un juego asimétrico con dos bandos diferenciados con objetivos distintos. Por un lado, la momia intentará atrapar a los exploradores, robándoles suficientes vidas mientras que los intrépidos pingüinos buscan recoger unos tesoros concretos antes de que eso pase.

Cada pingüino explorador empieza con tres vidas, representadas con antorchas. Deberán evitar ser cazados o perderán vidas, algo que acercará a la momia a la victoria.

Para empezar la partida los jugadores deben sentarse a ambos lados de la mesa, para no ver la cara contraria del tablero de juego. Los exploradores comparten un lado mientras que, al otro lado, se sentará el jugador que tome el rol de momia.

A partir de ahora los exploradores irán viendo cada movimiento de la momia, pues cuenta con un imán en cada cara del tablero, pero esta información no es recíproca ya que la momia casi nunca sabrá donde están los exploradores ni por donde se mueven. La momia deberá guiarse por su intuición y, sobre todo, por los tesoros que vayan reclamando los escapadizos pingüinos para intentar atraparlos.

La información no es bidireccional, dado que la momia no verá la posición de los cazadores de tesoros, pero ellos sí la situación de la momia.

Antes de empezar la partida cada explorador recibe, al azar, una carta de tesoro de cada color. De esa manera, la momia sabe que cada jugador rival tiene que obtener uno de los tesoros de cada color, una información incompleta pero jugosa.

Cada cazador de tesoros tendrá un tesoro de cada color, que deberán mantener oculto. Deben ir a las casillas correspondientes para reclamarlos y no ser cazados en el intento.

Cuando todos estén en su casilla de salida, la partida empezará, de modo que cada explorador lleva a cabo un turno y, tras todos ellos, la momia realizará lo pertinente.

TURNO DEL CAZADOR DE TESOROS

Todos los cazadores deberán llevar a cabo un turno como el que explicaremos en un orden concreto. En rondas posteriores, los pingüinos deben mantener este mismo orden.

  • Antes de nada, si hubiera dados blancos bloqueados, pueden elegir recuperarlos, ofreciendo a la momia un turno de interrupción, del que hablaremos más adelante.

    Los dados con caras de momia deben dejarse a un lado. Es obligatorio, y quedarán bloqueados hasta que decidamos recuperarlos, ofreciendo un turno de interrupción a la momia.

     

  • Haya recuperado o no los dados, lanzará todos los dados que no estén bloqueados. Tras la tirada, debe apartar todos los que muestren una momia en su cara superior y quedarse el resto. El jugador activo podrá moverse usando cualquiera de los dados. Si no le gustan, puede relanzarlos tantas veces como desee, pero siempre deberá bloquear aquellos que muestren una momia. ¡Cuidado con eso!
    Los dados tienen un valor del 1 al 4, que indica cuantas casillas pueden desplazarse los exploradores, o una flecha, que permite a los pingüinos deslizarse en línea recta hasta el primer obstáculo con el que topen.

    Los dados muestran valores del 1 al 4, que permiten movernos tantas casillas como indica su valor. La flecha nos permite movernos en línea recta hasta toparnos con algún obstáculo, aprovechando la capacidad de deslizamiento de los pingüinos y el bajo cociente de rozamiento del hielo.

     

  • Tras esto, deberán elegir un dado con el que moverse. No pueden quedarse quietos, deben desplazarse tantas casillas como indique el dado elegido. Pueden retroceder, pasar dos veces por la misma casilla, pero deben moverse. No pueden entrar en la casilla de la momia ni pueden finalizar el turno sobre la misma casilla que otro cazador de tesoros.
  • Si acaba su turno sobre una casilla que represente una de las cartas de tesoro que tiene ese jugador en la mano, puede mostrarla y dejarla boca arriba sobre la mesa. ¡Ha reclamado un tesoro y está un paso más cerca de ganar la partida!

    Si acabas el turno en una casilla de tesoro que tienes en la mano, enseña la carta a la momia. Ella sabrá donde te encuentras pero tú estarás más cerca de ganar.

TURNO DE LA MOMIA

  • La momia lanza su único dado, el de color negro, y suma a ese valor la cantidad de dados blancos que actualmente haya bloqueados. Podrá desplazarse tantas casillas como indiquen los dados y deberá pararse si suena el «click» que indique que acaba de atrapar a un cazador de tesoros. Si esto pasara, el jugador correspondiente deberá darle una vida a la momia, de modo que ésta sabrá a quien acaba de atrapar, y el explorador deberá mover su ficha hasta el sarcófago de la momia, del que podrá salir en el turno siguiente. La momia finaliza su turno en la casilla donde atrapó al pingüino hasta el siguiente turno. ¡Guíate por los reversos de las cartas de los cazadores de tesoros para poder intuir sus intenciones y saber qué tesoros les quedan por reclamar!

    La momia solo lanza un dado, pero suma un movimiento adicional por cada dado bloqueado de los cazadores. ¡Los exploradores no pueden dejar que se acumulen muchos dados, ya que ellos lanzarán menos y la momia se moverá más!

     

  • Si en cualquier turno de los cazadores de tesoro, el jugador activo decide obtener los dados bloqueados, la momia se desplaza, inmediatamente y fuera de su turno normal, tantas casillas como dados se acaben de recuperar por el jugador activo.

En el momento en que alguno de los pingüinos revela su última carta de tesoro, habiéndolos obtenido todos, se acabará la partida y éste será el ganador. De lo contrario, si la momia atrapa suficientes veces a los cazadores de tesoros, un número que dependerá de la cantidad de jugadores, ésta ganará la partida y mantendrá a salvo su pirámide.


¿CÓMO QUEDA EN LA MESA?

Pyramid of Pengqueen queda, sobre todo, bonito. Una vez montado con su tablero magnético y las tapas para el inserto, la caja pasa a ser un entorno tridimensional que gustará especialmente a los pequeños, pero todos disfrutaremos con el diseño del tablero. Fuera del tablero solo necesitamos un espacio para lanzar dados y otro para colocar las vidas que se vayan perdiendo y los tesoros que se vayan reclamando, nada más.

Partida a cuatro jugadores: tres exploradores y la temible momia de la Pingüireina.


¿QUÉ NOS PARECE?

Pyramid of Pengqueen es un juego infantil con una producción tan original como la mayoría del catálogo de Brain Games.

Que sí, que Pyramid of Pengqueen es un chorrijuego para los más pequeños de la casa, pero pese a rondar los 30, siempre es agradable probar un juego de estas características, especialmente viniendo de la editorial que a tantos sorprendió con ICE COOL (aquí su reseña). En este caso se deja de lado la destreza y el flicking para ofrecer un diseño basado en imanes que nos permite ocultar nuestra posición.

En este título encontraremos un control justito de lo que sucede y dos decisiones interesantes para los niños, pero que resultarán banales para los adultos. Si quieres seguir jugando a esto debes tenerlo en cuenta y, o lo encaras como juego infantil, o pretendes reírte sin más pretensión.

Como buen juego de dados, el azar tiene un peso casi total a la hora de determinar el ganador. Es cierto que los resultados los convertiremos en movimientos que nosotros elegiremos pero, tras los exploradores, irá una momia que, con suerte, tras haber reclamado alguno de los tesoros, va a estar muy cerca de algún explorador. Esto hace que solo controlemos una parte de la situación, basada especialmente en elegir cuándo dejamos que la momia nos interrumpa y en qué orden vamos a recoger los tesoros. Los peques deberán calcular el riesgo y saber evitar a la momia, incluso usar los recovecos del tablero, pero en partidas a muchos jugadores el desplazamiento de la momia, por aleatorio que sea, acabará atrapando a los pingüinos por precavidos que sean.

Reduciéndolo a un juego infantil, nos gusta la gestión ya comentada y, especialmente, las matemáticas sencillas que envuelve el cálculo de posibles desplazamientos que puede hacer la momia. Al ser un único dado negro al que sumaremos cualquier momia que aparezca en los dados blancos, es natural que los pequeños jugones cuenten hasta  donde llegaría ese pingüino envuelto en vendas, en el peor de los casos.

Otro elemento interesante es la incertidumbre que genera, en especial para la momia, el desplazamiento oculto. Una partida a Pyramid of Pengqueen no está exenta de frustración (que se lo digan a Laura con sus malas tiradas) puesto que muchos turnos de la momia serán pura deambulación que, con suerte, tendrán premio. La tensión de cada turno de la Pengqueen es algo que disfrutaremos viendo en la cara de los jugadores, que deberán ir exponiéndose a ser cazados en varios momentos de la partida.

En cuanto al número de jugadores, es un juego que preferimos a más de 2. Si jugamos en pareja, el juego cuenta con una variante que funciona, pero que se aleja de la sensación de «sálvese quien pueda» que percibimos en partidas, por ejemplo, a cuatro o cinco jugadores.

En definitiva, como línea de juegos infantiles, Brain Games está haciendo las cosas bien. Desde la destreza que requiere echar una partida a ICE COOL (aquí su reseña), a la propuesta de Pyramid of Pengqueen hay grandes diferencias. El punto en común es la gran producción y la originalidad en sus componentes, algo que tiene un peso muy importante en el público más pequeño. A esto, le acompaña una ligera toma de decisiones y un desplazamiento oculto que transmite la confrontación y la incertidumbre con un tema divertido dentro de un mundo de pingüinos que va cogiendo forma con cada título nuevo de la editorial.


PUNTOS POSITIVOS

  • Una original producción: no solo colorida, sino que con el uso de imanes nos ofrece la posibilidad de un desplazamiento oculto fácil de visualizar.
  • Asimetría e incertidumbre para los más peques: viendo que cada partida enlata tensión y, en ocasiones, una frustración que ocasiona momentos muy disfrutables.
  • Hasta cinco jugadores: permitiendo que cuadre en muchas situaciones y que, incluso, funcione mejor a un mayor número de participantes.

PUNTOS NEGATIVOS

  • Escaso control: dada la importancia de los dados, el juego se basará más en la intuición que en otra cosa, algo a lo que la mayoría de público para este juego no le dará mucha importancia.

Este juego ha sido cedido por Brain Games para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.

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