Reseña de Black Skull Island

Hoy os hablamos de otro juego de Strawberry Studio, la editorial de caja pequeña que ya no serán tan pequeñas y que nos trae Black Skull Island:

Se trata de un juego diseñado por Luigi Ferrini (The Golden Ages) e ilustrado por Magdalena Markowska (ilustradora de otros juegos de la editorial como Scare It! (aquí su reseña) o Pyramid of the Sun (aquí su reseña)). Se trata de un juego que puede ser jugado hasta por 9 personas, siendo especialmente recomendable a numeros elevados de participantes. Su duración es de tan solo 10 minutos y su edad mínima recomendada es de 8 años


¿DE QUÉ VA?

Hemos cruzado océanos y superado tormentas para poder pisar tierra firme en la Isla de Black Skull. En ella se esconden más tesoros y oro del que necesitamos, pero hay un pequeño problema… ¡No estás solo! En ella se encuentran otros piratas y aventureros de todo tipo que querrán llevarse todo lo que brille. Habrá que luchar y sacar los dientes para sobrevivir…

Con tan solo 19 cartas de personaje, a lo sumo, Black Skull Island nos propone un juego de selección simultánea de acciones en el que el faroleo es imprescindible. Se trata de un juego para romper el hielo, un party que se beneficia de ser el primer o el último en salir a mesa y que, en pocos minutos, avivará la llama lúdica con facilidad, especialmente en grupos grandes de jugadores, puesto que es allí donde más brillará.


¿QUÉ LLEVA EN LA CAJA?

El contenido de la caja, que podría ser mucho más pequeña, es el siguiente:

  • 19 cartas de personaje, que usaremos en función del número de jugadores.
  • 72 cartas de botín, divididas en cartas de tesoro y cartas de monedas.
  • 18 cartas de referencia, dos por cada posible jugador.

¡Eso es todo! Como vemos, todos los componentes son cartas, pese a ser contenidas en una caja que cuadruplica el tamaño de las entregas anteriores de la editorial. Los estudios de mercado dicen que un juego en caja más grande vende mejor y se toman más en serio, pero para los que tenemos más Kallax que metros cuadrados en casa, no nos sirven estas estrategias de márketing.


¿CÓMO SE JUEGA?

Para empezar una partida de The Black Skull Island deberemos barajar todos los personajes para un determinado número de jugadores y repartir dos a cada participante. El personaje restante se colocará boca arriba a un lado de la mesa, junto con los dos mazos de botín. En el juego tenemos Tesoros y Monedas, cuyos reversos son indistinguibles. Al inicio de la partida cada jugador recibe una Moneda que guardará boca abajo en su zona de juego. El resto de Monedas se colocará boca arriba en la mesa junto al mazo de Tesoros barajados.

Aunque tengan el mismo reverso, las cartas de Moneda siempre contienen una única moneda de oro.

Los tesoros pueden contener múltiples monedas o, por el contrario, ninguna. Aunque su reverso sea el mismo que las monedas, para que los jugadores puedan guardarlo y evitar que los jugadores rivales sepan el contenido cuando intenten robarlo, en su parte delantera incluyen un baúl para que podamos identificarlos y separarlos al final de la partida.

El objetivo del juego es obtener el máximo de oro posible. La partida verá su final en el momento en que un jugador tenga 7 cartas de Botín en su posesión. Sabiendo que cada carta puede tener una o más monedas, el jugador que desencadene este final de partida no tiene porque ser el ganador. ¡Intenta coger botines suculentos!

Cada ronda se compone de cinco sencillos pasos:

1- ELEGIR PERSONAJES

Cada jugador tendrá dos cartas en su mano, que solo ellos conocerán al principio de la partida. Durante esta fase, de forma simultánea, cada jugador deberá elegir una de las dos cartas que tiene en la mano para ejecutarla este turno.

Cada carta tiene un número único en su esquina superior izquierda. Este valor indica en qué momento se activará la habilidad del personaje, la cual también será exclusiva. ¡Cuanto más alto sea el valor más difícil será que nuestro personaje siga vivito y coleando en la mesa!

Como os podéis imaginar, esta decisión dicotómica debe basarse en la poca información que tenemos. Mientras que al principio de la partida desconocemos la mano de nuestros rivales, pronto habrá cambios de cartas entre jugadores, mediante las propias habilidades, haciendo que podamos, más que deducir intuir, los movimientos de nuestros contrincantes. Las habilidades, como os podéis imaginar, varian entre bloquear a otros personajes, robarles cartas de botín a otros jugadores, sin conocer si nos llevaremos muchas monedas o una completamente vacía, o adquirir un nuevo botín del centro de la mesa.

2- REVELAR

Cuando todos hayan colocado un personaje sobre la mesa, los revelaremos al unísono para mostrar las cartas.

Cada jugador revela su personaje a la vez, después de que todos los rivales se hayan decidido.

3- RESOLVER

En orden ascendente, los personajes se irán activando y ejecutando sus habilidades. Puede que te obliguen a cambiar la carta usada por la de tu mano que, incluso, puede tener un valor tan bajo que ya haya perdido su oportunidad de ser activada. Las combinaciones son múltiples y todas ellas van a dejar a uno o varios jugadores perjudicados. ¡Los piratas no son de fiar!

4- RECOGER PERSONAJES

Ya solo queda recoger los personajes usados para volver a tener una mano de dos cartas. Varias habilidades hacen que los jugadores intercambien cartas entre ellos o con ese último personaje colocado boca arriba al lado de los mazos de botín. De esta manera, las decisiones serán diferentes en cada ronda y deberemos recordar quién tiene qué.

5- COMPROBAR LOS BOTINES

Tras cada ronda debemos revisar si alguien tiene ya siete botines. Independientemente del valor, que siempre debe mantenerse oculto para el resto de jugadores, si alguien suma siete cartas o más, deberemos interrumpir la partida. Todos los jugadores revelan las cartas que han ido adquiriendo durante la partida, de forma más o menos sucia, y contar sus monedas.

Al final veremos como un jugador puede tener muchas cartas con un bajo valor o, por el contrario, haber conseguido tesoros de dos o tres monedas. ¡El final puede ser inesperado!

Si tras acabar la partida eres el jugador que, en su botín, posee más monedas te habrás convertido en el ganador. ¡Buena partida, patapalo!


¿CÓMO QUEDA EN LA MESA?

Black Skull Island es un juego con un despliegue mínimo. Tan solo necesitamos coger los personajes y separar los Tesoros de las Monedas. Una vez barajados los personajes ya podemos empezar a jugar y solo necesitamos un lugar donde ir acumulando nuestros botines, y nada mas. ¡Lo que esperamos de un juego de quince minutos!

Partida a cuatro piratas. Si no necesitamos las ayudas, el despliegue es aún menor.


¿QUÉ NOS PARECE?

Black Skull Island es un juego sencillo de selección simultánea de acciones que puede ser un rompe hielo a tener en cuenta.

Si algo nos llamaba la atención de Black Skull Island fue que en 15 minutos comprimiera un juego de selección simultánea de roles, al más puro estilo Ciudadelas, permitiéndonos juntar hasta a 9 personas. Con esta premisa, que ni busca ni pretende ser profunda o trascendental, se nos presentaba este juego tan familiar y ligero que hubiéramos preferido que mantuviera el formato de caja pequeña como What’s Up (aquí su reseña) o Scare It! (aquí su reseña)

Todo apunta hacia algo que, por definición, sería poco más que un filler. Rápido de reglas, con cartas autoexplicativas y que se juega en un santiamén, cosa que lo hacen perfecto ya no solo entre partidas, sino entre partidas largas a altas horas de la madrugada. Es un juego que despierta al personal, que puede jugarse con una cerveza en la mano, o con cualquier estimulante que queramos consumir antes de otra partida de culo duro. En este entorno, sin duda, es donde puede tener cabida algo así.

Y es que en esencia, este juego podría definirse como un microjuego si no fuera por el mazo de tesoros y monedas. El juego gira alrededor de la selección de personajes que, en definitiva, serán dos por jugador que irán pasando de mano constantemente gracias a las interactivas acciones. Hay que destacar la variedad de personajes y unas acciones frescas y divertidas que aseguran molestar a los rivales y truncar los planes de cualquier jugador. Como era de esperar, los personajes que se activan más tarde contienen poderes más potentes pero, por su parte, tienen más papeletas de ser desterrados de la mesa, como ya vimos que pasaba en Kings’ Struggle (aquí su reseña).

Por su naturaleza, es un juego que empieza a ser interesante a partir del quinto jugador. En Black Skull Island el caos será directamente proporcional a la diversión, por lo que a pocos jugadores que seamos siempre será muy difícil, por no decir imposible, intuir lo que van a sacar todos tus rivales y, por lo tanto, saber como va a acabar de resolverse la ronda. De esta manera, en gran medida, lo importante del juego no es tanto la selección de nuestro personaje, sino la manera de ejecutar la habilidad de la carta seleccionada y perjudicar al rival más fuerte. En definitiva, un juego azaroso y táctico que no pretende que planees estrategias ya que en quince minutos ya sabremos quien es el mejor pirata de la mesa.

Por desgracia, si somos menos jugadores, no solo se desinfla el simpático caos sino que nos quedaremos sin conocer algunos personajes. De esta manera, si siempre jugamos a cuatro jugadores, habrá varios personajes que no saldrán jamás a mesa, dado que están separados por número de jugadores. Entendemos que, aun siendo por razones de equilibrios y sinergias, puede preocupar a más de uno ver que en la caja hay contenido que solo podrá usarse si nos sentamos un número que, realmente, no es fácil de reunir en una sesión de juego, aunque sí en un aula o en una comida familiar.

¡Anda que no incordia tener que ser 9 para ver a este pirata no-muerto en acción!

En resumen, un filler más corto que la mayoría de fillers que pretende servir de rompe hielo o de revitalizador entre partidas largas y cansadas. Black Skull Island es un título ligerísimo con decisiones dicotómicas que, por su selección simultánea de roles y la evidente imposibilidad de controlar al resto de jugadores más que por mera intuición, hace que sea táctico, rápido y caótico. Un juego que permite hasta 9 jugadores, un número atípico y que, por desgracia, será necesario para poder incluir a todos los personajes en una partida, perdiendo roles a medida que disminuimos el número de participantes. Desde luego que cumple una función específica en la ludoteca, pero que para la que pretende cumplir, hubiéramos preferido un juego contenido en una caja de menor tamaño, como nos tenían acostumbrados Strawberry Studio hasta el momento.


PUNTOS POSITIVOS

  • Hasta nueve jugadores: abarcando un amplio abanico, llegando a un número poco usual en otros juegos. No es sencillo encontrar un juego de 15 minutos que permita reunir a tanta gente alrededor de la mesa.
  • Rápido y autoexplicativo: pudiéndose explicar en poco más de cinco minutos y conteniendo cartas que, pese a poder ser distintas para cada jugador, pueden ser leídas en privado y ver su funcionamiento durante la primera partida. ¡No hace falta que conozcas todos los personajes para poder disfrutar de una partida!

PUNTOS NEGATIVOS

  • Caja absurdamente grande: cambiando el formato de los juegos publicados hasta el momento por Strawberry Studio.
  • Personajes dependientes del número de jugadores: haciendo que si, por ejemplo, siempre jugamos a cuatro jugadores, nos quedemos sin conocer aquellos personajes que solo entran en juego en partidas de 5+. ¡Deberás invitar a más primos en tu siguiente comida familiar!

Este juego ha sido cedido por Strawberry Studio para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.

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