Reseña de TonTon

Venimos con otra novedad de la feria de Essen. Se trata de TonTon, un juego de bazas de Happy Baobab que nos ha gustado mucho y que Mercurio Distribuciones ha editado en castellano.

El juego ha sido diseñado por Tori Hasegawa, que se inspira en su diseño previo Oboro Ninja Star Trick. Las magnificas ilustraciones corren a cargo de Ian Parovel (Machi Koro, Atlandice u otros juegos de la misma editorial como Crime Hotel). Es un juego de 3 a 5 jugadores, con una duración tan escasa como los 15-30 minutos y una edad mínima recomendada de 8 años, aunque pensamos que podría ser algo más si queremos que los más jóvenes comprendan la gestión que esconde este juego de bazas.


¿DE QUÉ VA?

TonTon es un juego de bazas con unas ilustraciones bajo un tema fantástico y unos tonos ocres que nos recuerdan a los papiros. Sin querer transportarnos a un mundo lejano, el juego propone una serie de rondas en la que los jugadores deberán intentar cumplir una serie de objetivos, basados en la adquisición de una cantidad de puntos o una serie de colores.


¿QUÉ LLEVA EN LA CAJA?

La diminuta y original caja contiene:

  • 40 cartas en cinco bazas distintas.
  • 5 marcadores de puntuación con cinco clips plásticos.
  • 5 cartas de objetivo que dictaminan el modo de puntuar cada una de las rondas, siendo dos de ellas cartas avanzadas.

¡Y ya lo tendríamos todo! Por suerte, esta pequeña cantidad de componentes no vienen acompañados de demasiado O2, sino que vienen contenidos en una caja acorde a su tamaño de cartas, que tiene un formato que, personalmente, no habíamos visto en otros proyectos. Por ello, sus reglas, que solamente comprendemos en su traducción inglesa y que no cuentan con el español, vienen en un formato de prospecto medicamentoso que, para la sencillez de su funcionamiento, es más que suficiente.


¿CÓMO SE JUEGA?

TonTon se juega en tres rondas, cada una de ellas con un umbral de puntuación distinto al que los jugadores deberán intentar llegar o no sobrepasar, dependiendo del caso.

En este juego encontramos cinco colores con cartas del 1 al 8, aunque tan solo usaremos un color por jugador, de modo que, si jugamos a cuatro, uno de los colores quedará fuera de la partida. Tras mezclar bien las cartas, reparte ocho a cada jugador, de modo que todas las cartas del mazo estarán ahora en la mano de algún participante.

Encontramos un mazo de misiones, con tres objetivos básicos y dos adicionales que podremos incluir cuando tengamos el juego controlado, ofreciéndole una mayor variedad a las rondas.

Detalle de las tres misiones principales, a la izquierda y las dos avanzadas a la derecha, que usaremos cuando estemos más familiarizados con el juego.

Los jugadores contarán con una carta para poder anotar su puntuación mediante un clip plástico, haciendo que el juego pueda mantenerse contenido en tamaño sin estar limitado en este tipo de elementos.

En cada ronda, deberemos revelar una de las tres misiones que hayamos seleccionado, tras barajarlas. De esta manera, pese a que los jugadores puedan optar por no incluir las avanzadas, el orden de aparición vendrá elegido por la fortuna.

El jugador inicial de cada ronda será aquel que posea el 8 Rojo, algo que nos ha recordado directamente a nuestro querido Red7, aunque, como veremos más adelante, irá cambiando de mano en cada uno de los turnos.

Empezando por el jugador inicial, y en sentido horario, cada jugador colocará una carta de su mano, boca arriba, a la mesa. El jugador inicial puede elegir cualquiera de las cartas de su mano, pero los que jueguen tras él deben tener en cuenta las siguientes normas de juego:

  • Si tienen cartas de ese mismo color en la mano, deberán jugar obligatoriamente una de ellas.
  • Si no tuvieran cartas de ese color, podrán jugar cualquier carta de su mano, a sabiendas que el valor más alto ganará la baza, sin importar su color.

En otras palabras, aquí si no sigues el palo puedes seguir ganando la baza, dado que solo el valor se tendrá en cuenta a la hora de determinar al ganador.

Para especiar la experiencia, en TonTon tenemos dos valores con habilidades especiales:

  1. Las cartas de número 4 nos permite robar, inmediatamente, la carta de jugador inicial, permitiéndonos empezar la siguiente ronda, en lugar de dejar al ganador de la baza ese beneficio. Por desgracia, si otro jugador usa otro 4 en esa misma ronda, nos tomará esa carta. ¡Lo siento!

    Gracias a esta carta podremos indicar quién será el jugador inicial del siguiente turno.

  2. Las cartas de número 6 nos otorgan un punto adicional al final de la partida. Además de la puntuación normal, de la que os hablaremos un poco más adelante, cada jugador deberá sumar +1 por cada 6 que posea en su zona de juego.

Tras la colocación de una carta por jugador, deberemos establecer el ganador de la baza. El valor más alto en el color de la baza, el color que el jugador inicial haya usado como primera carta del turno, será el que se lleve la baza. De esta manera, cualquier carta que no coincida con este color pasa a devaluarse, imposibilitando que gane la baza.

En TonTon las cartas no se amontonan en conjunto, como pasa en otros juegos como el tute o Pikoko (aquí su reseña). Aquí encontramos un modo peculiar de organizar las bazas obtenidas:

En TonTon los jugadores deben amontonar y separar las cartas obtenidas por colores, del modo que vemos en la zona inferior del ejemplo. Cada vez que obtengamos nuevas cartas, como las dos azules y la morada del detalle, debemos separarlas por colores, colocando arriba el valor más bajo. Tras separarlas, las colocaremos en nuestra zona de juego, tapando las cartas previas de los mismos colores. Así, en el ejemplo, tras colocar sus nuevas cartas, solo veríamos un 1 azul, un 6 rojo y un 2 rosa.

Con este cambio en la adquisición de cartas podemos ver que, de cara a cumplir los objetivos de cada ronda de los que os hablaremos en breves, podemos optar por, en lugar de evadir la adquisición de nuevas cartas, obtener cartas de valores bajos para reducir la suma de nuestro conjunto. ¡Ahora os contamos el porqué!

Tras siete bazas la ronda verá su fin, de modo que la última carta de la mano no será usada, permitiendo gestionar con cierta flexibilidad lo que el azar nos haya otorgado. Ahora toca mirar la carta de objetivo que haya sido revelada al inicio de la partida y puntuar en consecuencia:

Lo primero que debemos mirar es el valor y la flecha de la mitad izquierda de la carta. En este caso nos indica que todo aquel que tenga menos de cinco puntos estará fuera de los requisitos, no pudiéndose llevar puntos a través de esta carta. A la derecha vemos los puntos que se lleva cada jugador dependiendo de su aproximación respecto al valor indicado. En otras palabras, los jugadores deben sumar los valores de la carta superior de cada pila de su zona de juego para obtener su puntuación. Tras la suma, si cumple los requisitos de la misión, deberá compararse con la puntuación del resto de jugadores para entregar los puntos. Por ejemplo, si un jugador tuviera 6 puntos, siendo la puntuación más baja que cumple los requisitos de la misión, podría obtener 10 puntos, como indica el primer premio. Tras esto, no te olvides de añadir los puntos adicionales otorgados por las cartas de valor 6. Anota tus puntos en tu carta de puntuación con ese clip tan molón y prepara la siguiente ronda.

Para preparar la siguiente ronda barajamos todas las cartas de nuevo y revelamos la nueva misión.

Tras la tercera y última ronda solo nos falta comparar las puntuaciones de cada jugador para establecer el ganador de la partida.


¿CÓMO QUEDA EN LA MESA?

TonTon es un juego discreto en su caja y no mucho más extenso en mesa. Como cualquier otro juego de bazas, requiere de un espacio central sobre el que arrojar nuestra elección. Cada jugador, eso sí, necesita una carta para su puntuación y mostrar, por separado, las cartas en sus distintos colores. ¡Si os apretáis un poco lo hacéis caber en cualquier lugar!


¿QUÉ NOS PARECE?

TonTon es una caja bonita con un juego sencillo pero resultón.

Para que lo vamos a negar, lo que más nos gustó de este proyecto fue claramente lo siguiente: una caja diminuta con cartas peculiarmente largas y basado en bazas. ¡Ya está! Ya queríamos probarlo y hablar de él. Desde luego, optar por un diseño tan portable nos parece un acierto, especialmente por su duración y lo adecuado de este tipo de mecánicas en innumerables ocasiones.

Dentro de la pequeña caja encontramos más elementos de producción que nos parecen acertados a la vez que agradables. No podemos pasar por alto el foam en el que se ha fabricado el inserto, un elemento poco visto y que, además de hacer que las cartas se mantengan a buen recaudo, hace que las mismas no se salgan con facilidad. El formato de las cartas, tan alargado que parecen puntos de libro, es algo poco visto y que hace que, sin perder funcionalidad, dado que solo necesitamos ver el número y el color, tengamos una caja tan bolsillera que solo podemos compararlo con los juegos en billetera como Cunning Folk (aquí su reseña) o el recientemente publicado en español Caravana al Oeste. Para cerrar su magnífica producción, encontramos esos marcadores de puntuación que, manteniendo el formato de las cartas, consiguen seguir siendo vistosos acompañados de un diminuto clip de plástico. La única pega de todo su empaquetado es la solapa superior que, aunque simplifica el hecho de colgarlo de una barra metálica en cualquier juguetería, hace que sea una caja menos cómoda de llevar en un bolsillo, por lo que preferimos una forma cilíndrica más limpia como la que ofrece Onitama.

La esencia del juego no dista mucho del resto de juegos de baza, una mecánica que tan en auge está este año, aunque han sabido añadir unos cambios suficientes para que muchos encontremos un hueco en nuestra ludoteca. Y es que, en el fondo, tampoco pide mucho espacio para que podamos adoptarlo con más facilidad.

Es interesante que, a diferencia de otros juegos, en TonTon los objetivos de cada ronda irán cambiando, alejándose del clásico «obtén el máximo de puntos» o «llévate tantas bazas como hayas apostado». Aquí es cambiante y eso hace que cada ronda te otorgue un cierto aroma a novedad. Como segundo elemento distintivo, en este juego tenemos un modo peculiar de ordenar las cartas ganadas en las bazas. Con este cambio, aparentemente anodino, añadimos una capa de control adicional, pudiendo interesarte llevar una baza adicional para bajar tu puntuación de la ronda y así no pasarte del umbral marcado por los requisitos de la carta de objetivo. De esta manera, pese a que todas las cartas del mazo estén en juego y repartidas entre los jugadores, podemos amortiguar el azar con el hecho de llevarte más bazas pero no necesariamente más puntos, siempre que sepamos controlar el orden en el que las adquirimos y sepamos tapar esos valores, altos o bajos, que no nos interesan para el objetivo de la ronda actual.

El resto de sensaciones son las que os podéis esperar de un juego de bazas. La interacción, la intuición y el conteo de cartas son elementos clave en estos juegos, algo que se mantiene en este título. Además, por si os lo preguntábais, también se nos propone un modo de juego por parejas, algo que nos puede transportar directamente al tute, aunque con un arte mucho más oriental y moderno.

Por todo esto, TonTon nos ha parecido un juego fresco en varios aspectos. No solo encontramos una producción original, práctica y adecuada para el tipo de juego que ofrece, sino que a nivel mecánico encontramos pocos pero interesantes cambios a los juegos clásicos de bazas como el tute. Por todo ello, encontramos un título que puede interesar a todo aquel que disfrute coleccionando bazas pero quiera la táctica que ofrece una partida guiada por objetivos, los cuales obligan a cambiar nuestro modo de jugar que, además, combina a la perfección con su curioso sistema de colocación de las cartas adquiridas en las bazas, añadiendo un punto adicional de control, mejorando nuestra capacidad de gestión de mano. Además, Mercurio Distribuciones ha acercado este juego al mercado español, algo que nos alegra.


PUNTOS POSITIVOS

  • Una producción ingeniosa y práctica: con un formato elegantemente pequeño que permite que lo llevemos a todas partes, especialmente cuando no sepamos si un juego va a salir a mesa o no. Una caja pequeña y un título que permite hasta cinco jugadores, elementos que lo hacen un potencial candidato en las sobremesas.
  • Estilo artístico vistoso y colorido: con unos fondos ocres que recuerdan al papiro y se acompañan de fantasiosas ilustraciones.
  • Una vuelta de tuerca original: con un sistema de colocación de cartas ingenioso y unas rondas guiadas por objetivos distintos, aportando algo nuevo a esta categoría de juegos que se está reavivando en este último año.

PUNTOS NEGATIVOS

  • Escasa variedad de objetivos de ronda: que podrían haberle dado una mayor variedad. Del modo elegido encontramos las cartas suficientes para conocer qué requisitos se nos pueden pedir en las rondas consecutivas, aunque manteniendo cierta intriga.

Este juego ha sido cedido por Happy Baobab para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.

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