Reseña de Dice Throne: Season One

Hoy nos ponemos a lanzar dados y repartir toñas en Dice Throne de Roxley Games. Os vamos a hablar de la Season One, aunque se trata de un juego que pretende seguir sacando cajas con más contenido.

Se trata de un juego diseñado por Nate Chatellier y Manny Trembley, siendo éste su primer proyecto para ambos. Las ilustraciones son producto de Manny Trembley, que sabe dibujar además de diseñar, dado su trasfondo como artista de cómics. El juego puede ser jugado hasta por 6 personas, aunque sus modos más sólidos son en pareja o un duelo de parejas. Su duración no excede los 40 minutos y su edad mínima recomendada es de 8 años, aunque le sumaríamos un par si queremos que el jugador más joven pueda entender las consecuencias de los efectos y las combinaciones de los dados.


¿DE QUÉ VA?

Durante cientos de años el Rey Loco ha mantenido inamovible su reinado sentado en su frío y sombrío trono. Cada año se reúnen cientos de héroes en el campeonato que este monarca organiza, ofreciendo la oportunidad de destronarlo si consiguen derrotar a sus enemigos en el campo de batalla. ¡Vamos allá!

Dice Throne es un sistema de combate basado en dados de sencilla explicación. Basado en combinaciones de dados para ejecutar ataques, al más puro estilo Yahtzee y con un mazo de cartas que permite tanto evolucionar a nuestro personaje como interrumpir a nuestro rival, ofreciendo así una mayor tensión e interacción, se presenta un juego que, aunque ya cuente con una Season Two, promete sacar más contenido que, posiblemente, siga encajando en un sistema tan ligero como sólido.


¿QUÉ LLEVA EN LA CAJA?

La oscura y saturada caja contiene:

  • 192 cartas, 32 para cada uno de los seis héroes.
  • 6 cartas de referencia, una por héroe.
  • 30 dados, 5 por cada uno de los seis héroes.
  • 6 tableros de héroe, uno por héroe.
  • 6 marcadores de puntos de combate, uno por héroe.
  • 6 marcadores de vida, uno por héroe.
  • 72 tokens para los distintos y variados efectos de los personajes.
  • 6 folletos de héroe, uno por héroe.

Este contenido viene perfectamente guardado dentro de la caja que, a su vez, se divide en seis organizadores. De esta manera podremos ponernos a jugar en pocos minutos al tener todo el contenido de cada héroe dentro de un pequeño inserto individual.


¿CÓMO SE JUEGA?

Dice Throne es un juego de confrontación con una propuesta de combates directos y cortos entre jugadores. De esta manera, os vamos a describir como jugar en pareja, aunque puede jugarse hasta a seis jugadores.

Para empezar un duelo solamente tendremos que elegir un héroe al que representar y ponernos manos a la obra. Para ello, podemos tener en cuenta como los seis personajes incluidos en la caja de la Season One tienen una creciente complejidad, haciendo que, por ejemplo, el Bárbaro sea más sencillo de manejar que el Paladín.

Juega antes con el Elfo y deja el Monje para la segunda partida, dado que la complejidad, sin ser significativamente mayor, va en incremento en los distintos personajes.

Cada jugador despliega los componentes que vienen en su organizador. Tenemos cartas, que debemos barajar, cinco dados y un tablero sobre el que llevaremos a cabo nuestras acciones. Cada jugador empieza con 50 puntos de vida y 2 puntos de combate.

Todos los héroes cuentan con un folleto que nos indica qué ataques pueden llevar a cabo y que tipo de tokens deberemos tener cerca para poder usar sus distintas habilidades y aplicar los efectos de las mismas. ¡No son pocos los efectos posibles como envenenar, cegar, enredar, quemar y un largo etcétera!

El objetivo en una partida a dos jugadores es sencillo: reducir la vida de nuestro rival a cero antes de que pase lo contrario. En partidas a más jugadores se mantiene la idea, aunque en algunos casos nos apoyaremos de algún compañero o tendremos que atacar a uno de los jugadores rivales concreto.

Los turnos en Dice Throne, que deben ser llevados a cabo de forma completa antes de que el siguiente jugador empiece a jugar, se dividen de la siguiente manera:

FASE DE MANTENIMIENTO

Algunos de los efectos del juego, como el veneno o el fuego, generarán daños en esta fase a los jugadores que estén afectados por éstos.

Cada personaje tiene unos marcadores de efectos únicos, haciendo que la experiencia de juego de cada héroe sea distinta y se sienta fresca, marcando unas directrices en cuanto a estrategia dada su capacidad ofensiva o defensiva.

FASE DE INGRESOS

En esta fase adquirimos 1 punto de combate, que sumaremos en nuestro contador hasta un límite de 15. También obtendremos una carta de nuestro mazo, que se sumará a la mano de cuatro cartas iniciales.

En Dice Throne encontramos varios tipos de cartas:

Por una parte, las cartas de fondo amarillo serán usadas en la fase de lanzamiento, permitiendo modificar dados o usar comodines. Todas las cartas tienen un coste en su esquina superior izquierda, que en este caso es de 3, valor que debemos restar a nuestro marcador de puntos de combate.

Las cartas con fondo rojo son acciones instantáneas que pueden jugarse fuera de nuestro turno para bloquear acciones rivales o contrarrestar posibles efectos negativos que nos hayan causado nuestros contrincantes.

Por último tenemos cartas de mejoras. Estas cartas tienen el mismo nombre que alguna de las acciones de nuestro tablero de héroe. Una vez pagado su coste, podemos colocar la carta sobre la acción coincidente, haciendo que ésta obtenga una mejora permanente para el resto de la partida. De esta manera con la misma combinación de dados obtenemos un mejor resultado en forma de más daño o mayores beneficios. Por ejemplo, vemos como con dos dados antes hubiéramos obtenido 2CP y ahora, por suerte, ganaremos 3CP.

Debemos tener en cuenta que, aunque algunas acciones puedan ser incluidas en varios mazos, cada héroe tiene unas cartas propias, identificadas por su reverso, haciendo que no solo el uso de los dados difiera entre los distintos personajes, sino también el resto de cartas, moldeando ligeramente el modo de juego recomendado para cada personalidad.

FASE PRINCIPAL

Durante esta fase los jugadores pueden jugar las cartas de su mano, siempre que tengan los puntos necesarios.

También pueden vender cartas, descartándose de cualquier número de ellas y obteniendo 1CP por cada carta eliminada de este modo.

FASE DE LANZAMIENTO OFENSIVO

¡Ya tocaba lanzar estos dados tan chulos!

Para las tiradas, Dice Throne funciona exactamente como Yahtzee. Los jugadores lanzan cinco dados, de los cuales pueden conservar algunos y volver a lanzar el resto hasta dos veces más, con un total de tres lanzamientos. Tras esto, deberán usar los dados obtenidos para activar una, y solo una, de las habilidades de su tablero de héroe.

Aunque los dados estén personalizados, podemos echar un vistazo rápido a las probabilidades de cada uno de sus iconos para saber lo difícil que es llegar a obtener los requisitos de una habilidad concreta.

Cada héroe cuenta con ocho habilidades distintas, algunas de ellas con un fondo verde que las identifica como defensivas, que usaremos cuando recibamos ataques fuera de nuestro turno.

Cada habilidad tendrá sus propios requisitos de cuatro o cinco dados. Mientras algunos son símbolos concretos, otros se basan en valores ascendentes como las escaleras. ¡Busca la mejor combinación!

Además de estas ocho habilidades, que pueden ser mejoradas con las cartas apropiadas, cada personaje cuenta con una habilidad especial que inflige un daño mucho mayor que el resto. Por desgracia, en contadas ocasiones podremos llegar a activarla, dado que requiere una combinación específica de cinco dados iguales. Esta habilidad no puede ser defendida por el rival, que solo podrá modificar nuestra tirada con acciones instantáneas antes de sufrir nuestro espectacular ataque sin posibilidad de protegerse lanzando dados.

Si has conseguido las caras de tu habilidad especial no te lo pienses mucho y ¡actívala! En el caso del Paladín no solo se cura, sino que inflige daño y gana el estado bendecido. ¡Difícil de mejorar!

Antes o durante la activación de nuestras habilidades, el rival podrá usar cartas instantáneas para perjudicarnos. A través de estas cartas podrá modificar nuestros dados o quitarnos el derecho a relanzar los dados.

FASE DE SELECCIÓN DE OBJETIVO

En caso de estar jugando una partida multijugador, la variante del juego que estemos usando puede requerir que lancemos un dado para determinar a nuestro objetivo. En caso de un duelo 1vs1 simplemente podemos olvidarnos de esta fase y lanzarnos al ataque contra nuestro único rival.

FASE DE LANZAMIENTO DEFENSIVO

Tras un ataque, siempre que éste no sea a través de la activación de una habilidad especial, el objetivo del mismo podrá intentar defenderse. Para ello, debe indicar qué habilidad de su personaje desea activar, de entre las habilidades defensivas que tenga, para intentar amortiguar el daño que esté a punto de recibir.

En caso de la divertida piromante, su habilidad defensiva le permite lanzar los cinco dados. En este caso no amortiguamos daño, sino que infligimos daño al rival por haberse acercado tanto a nuestro fuego, a consecuencia de su fundida armadura.

Tras esta defensa, los jugadores ajustan sus respectivos marcadores de vida.

SEGUNDA FASE PRINCIPAL

Incluso después del ataque, el jugador activo puede volver a activar cartas de su mano o vender alguna de ellas, exactamente igual que en su fase principal, aunque conociendo el desenlace del combate acontecido.

FASE DE DESCARTE

Al final del turno deberemos vender cartas hasta tener un máximo de seis en nuestra mano.

Este es el resumen del turno que, como habéis visto, se basa en lanzar dados y relanzarlos para intentar obtener las mejores combinaciones para derrotar a nuestro rival y, en algunos casos, obtener estados beneficiosos para nosotros o, por el contrario, dañinos para el resto de héroes.

El último jugador en pie será el vencedor y estará un paso más cerca del ansiado Trono de Dados. ¡Ya puedes coger otro personaje y pedir la revancha!


¿CÓMO QUEDA EN LA MESA?

Todos los componentes de Dice Throne tienen un tamaño adecuado para poder jugar con comodidad. El hecho de que cada personaje cuente con su organizador hace que la preparación sea muy ágil. Es un juego de dados, así que una bandeja nos vendría de perlas.

Toñas a punto de volar entre el bárbaro y el monje.


¿QUÉ NOS PARECE?

Dice Throne es un juego sólido y rápido de combate con dados que ha venido para quedarse durante un tiempo, aparentemente largo.

Cada vez que sale un sistema de combate, como Exceed o Yomi, todo su éxito se basa en si su primera entrega es sólida y, sobre todo, fresca. En en caso que hoy nos atañe encontramos unas reglas sencillas que vienen directamente del sistema de dados Yahtzee y nos propone una experiencia corta e intensa con una variedad de personajes amplia que, además, ha ido creciendo desde que probamos este juego.

En cuanto a reglas, Dice Throne no se ha complicado demasiado la vida. Planteándose cada héroe como una selección de ocho habilidades, una o dos de las cuales serán defensivas, y una habilidad definitiva de mayor potencia, ya tenemos una base para generar la variedad que esperamos en este tipo de juegos. Su sistema de tiradas de dado no presenta ninguna novedad, ni tampoco ninguna complicación, haciendo que podamos ir al grano desde la primera partida, una vez conozcamos las cartas y habilidades de nuestro personaje. Y es que las diferencias de los personajes son las que dan sabor a este juego que, en su esencia, es algo simple. Tenemos un mazo de cartas único que le confiere cierta personalidad a los héroes pero, sobre todo, es interesante su sistema de estados. Cada personaje cuenta con varios marcadores exclusivos que nos ofrecen ese aire fresco que los diferencia del resto. Mientras unos pueden envenenar y ocasionar daño, otros tienen cierta facilidad para evadir ataques del enemigo y ofrecer ventajas defensivas. Solo con esto, encontramos uno de esos juegos que tiene un recorrido bastante agradable en cuanto a la exploración de personajes y las interesantes estrategias que nos invitan a llevar a cabo.

Sin lugar a duda es un juego que, en esencia, se basa en el cálculo del riesgo y las probabilidades de cada tirada. Los dados ya sabemos que nunca girarán al gusto de todos, pero es algo que tenemos que aceptar desde el primer minuto. Recordándonos ligeramente a King of Tokyo, aquí también debemos valorar si seguimos golpeando al rival o preferimos ser más conservadores. Aunque aquí no haya una ciudad de la que salir antes de ser derrotados, sí que deberemos valorar si queremos conformarnos con un ataque a medio gas o seguir arriesgándolo todo con una nueva tirada de dados. Por suerte, los puntos de combate pueden ser usados en cartas que amortigüen nuestras malas tiradas o incluso nos ofrezcan suficientes dados comodines para ejecutar esa habilidad especial imbloqueable que nos puede hacer ganar la partida. Ese equilibrio se presenta de forma agradable, haciendo que tengamos esa sensación de que, aun siendo un tiradados, hay algo más allá que nos puede ayudar de vez en cuando.

Pero si algo queremos destacar de Dice Throne y que creemos que le define por encima de todo, es su imparable dinamismo. Con unos turnos tan sencillos, que se resuelven en poco más de un minuto, podemos sentir que cada turno es un golpe en el combate y que estos van a un compás suficiente para no aburrirnos. Es un juego rápido en el que, si conocemos nuestros ataques, no habrá un entreturno doloroso, sino que todo será resuelto en 20 minutos, listos para otro nuevo combate. Es por esta razón que, sobre todo, nos ha gustado para jugar en pareja. Aun así, en el reglamento encontramos modos hasta para seis jugadores. De ellos, vale la pena destacar su combate por parejas en el que 2vs2 se enfrentan en conjunto, dando cierto margen a discutir los turnos.

De uno contra uno a un 3vs3 o una partida loca a tres bandas. ¡Hay varias opciones, pero nos quedamos con los duelos en solitario o en pareja!

Que Manny Trembley sabe dibujar es un hecho objetivo. En Dice Throne se ha quedado ancho con un estilo artístico sombrío pero desenfadado, con una saturación de colores que le da un impacto agradable en cuanto lo ves por primera vez. Con un apartado artístico así y un sistema de dados que no innova, solo tenían que centrarse en añadir unas buenas cartas y habilidades que estuvieran equilibradas entre los distintos personajes, cosa que han sabido hacer con éxito. Como era de esperar, esta fórmula ahora puede ser explotada con más personajes y, esperemos, con ese modo cooperativo que llevan incubando desde la Season One y que esperamos con ansias, dado que se supone que podrá ser jugado en solitario, ofreciendo un reto de tiradas de dados y valoración de riesgo que puede ser un buen entretenimiento para los días que no tengamos con quién jugar. Por el momento, ya podemos ensanchar nuestro catálogo con la Season Two, que incluye nuevos personajes, sin romper la propuesta inicial en cuanto a mecánicas, pero que mejora el diseño de los tableros de héroe, algo que luce mejor que en su primera entrega.

Por todo esto, Dice Throne es una propuesta de combate basado en dados ligera pero entretenida que nos ofrece unos personajes diferentes y con una escalada complejidad, que jamás llegará a abrumar ni a aburrir en sus habilidades. Un esqueleto mecánico que no rompe los esquemas del panorama lúdico pero que mantiene la solidez necesaria para inspirar confianza y dar pie a varias entregas con más y más héroes con, en el futuro, un modo cooperativo que muchos esperamos. Un juego ilustrado de una forma excelente y con unos componentes tan agradables como todo lo que Roxley ha producido hasta el momento, haciendo que tengamos un juego ágil, ligero, y que puede ser jugado a varios números de jugadores, aunque nosotros no recomendemos excedernos de 1vs1 o de 2vs2 para mantener el dinamismo y la duración natural del juego.


PUNTOS POSITIVOS

  • Un sistema sencillo y sólido: basado en las combinaciones de dados, como el clásico Yahtzee, tenemos un combate directo que se adereza con un sistema de cartas que nos permiten desarrollar al personaje y dar golpes de gracia con modificaciones de dados en nuestro turno y en el del rival.
  • Ya tenemos más héroes disponibles: haciendo que además de los seis de esta caja, encontremos ocho nuevos personajes en la Season Two.
  • Una producción marca de la casa: con unas ilustraciones de alto nivel, unos dados personalizados vistosos y bien acabados, y unos organizadores individuales que nos permiten tener todo listo para sacarlo de la caja y ponerse a jugar. Solo los tableros de jugador son más humildes en el diseño, y ya han sido mejorados en su Season Two, haciendo que encontremos tableros que pueden doblarse y cuentan con un diseño algo más original que su versión rectangular.
  • Un modo cooperativo en camino: que esperamos que llegue con su Season Three y que sea compatible con todo lo que hay hasta ahora. De esta manera, además de tirar dados con un amigo, podremos disfrutar en solitario del reto de lanzar dados y valorar el riesgo de qué habilidad deberíamos activar con la suerte que estemos teniendo.

PUNTOS NEGATIVOS

  • A partir de cuatro se vuelve más caótico y menos dinámico: prefiriéndolo especialmente en un duelo entre dos personas o jugado por parejas, de modo que su duración siga siendo contenida y las partidas sean tan ágiles como fueron pensadas inicialmente.
  • Los dados no los controlamos: haciendo que el azar pueda frustrar a más de uno. Las cartas y la variedad de habilidades ayudan a que siempre tengamos algo que hacer con nuestros resultados, o como modificar los mismos a nuestro favor, pero las malas tiradas irán llegando de vez en cuando, aunque estadísticamente sean igual de probables para nuestro rival.

Este juego ha sido cedido por Roxley Games para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.

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