Hoy viajamos a Australia para hacer turismo y todo tipo de actividades.
En Boomerang encontramos un draft&write de Scott Almes que sigue ofreciendo frescura en sus diseños.
Diseñador/a: | Scott Almes |
Ilustrador/a: | Kerri Aitken |
Editorial: | Matagot |
Idioma: | Inglés |
Número de jugadores: | 2-4 |
Duración: | 15-30 min |
Edad mínima recomendada: | 8+ |
¿DE QUÉ VA?
En Boomerang intentaremos viajar por todo Australia, conociendo su exótica fauna y realizando todas las actividades disponibles en un entorno natural. Elige tu próximo destino y deja a tus rivales elegir entre tus cartas, mediante un draft rápido y dinámico.
¿CÓMO SE JUEGA?
Boomerang: Australia es un juego de draft que durará cuatro rondas. En cada ronda se repartirán siete cartas por jugador, agotando las 28 cartas en partidas a cuatro jugadores.
Cada una de las rondas se desarrolla de la misma forma: los jugadores eligen su primera carta para empezar su tirada de boomerang, y se seguirá un draft hasta que los jugadores tengan siete cartas. La primera carta de cada ronda será la única que los jugadores colocarán boca abajo, por lo que los rivales no sabrán nuestra primera elección. Además de las cartas, cada jugador tendrá su hoja de puntuación y un lápiz.
La ronda finaliza cuando cada jugador tenga siete cartas frente a sí mismo.
En Boomerang tenemos varias formas de puntuar, todas ellas con distintas partes de la carta, las cuales luego se traducirán en puntos que trascribiremos en nuestra hoja de jugador.
El boomerang.
Los animales.
Las actividades y las colecciones.
Las localizaciones.
Para todas estas formas de puntuar contamos con una hoja que nos permite, mediante columnas, anotar cada una de las cuatro rondas. El jugador con más puntos será el vencedor.
¿QUÉ ME PARECE?
Boomerang es una buena mezcla de draft y draw&write que Scott Almes nos trae para dar un soplo de aire fresco a la mecánica más que sobreexplotada de papel y lápiz. En este caso, el draft nos amortigua el azar y nos permite echar un ojo a nuestro vecino, para no dejar en bandeja suculentos puntos.
Habitualmente, ver Scott Almes en la portada de un juego es sinónimo de originalidad, más o menos bien resuelta. Con sus Tiny Epic consiguió que me animara a coger una colección nueva de juegos, que por el momento funcionan al menos suficientemente bien, y dejando sagas estelares como Claim (su reseña aquí). En el caso de este Boomerang no es tanto su originalidad, sino una buena mezcla que funciona y que ofrece dinamismo a un estilo de juego que suele ser más solitario y pausado.
Con Boomerang encontramos la interacción perfecta, con algunos elementos de carrera por intentar ser los primeros en rellenar todas las casillas de alguna región y con la posibilidad de dejar pasar las cartas al vecino. Estos dos elementos se aprecian a un golpe de ojo y no interrumpen su otra gran virtud: el ritmo de juego. Lo que no es fácil es realizar un seguimiento extenso de las cartas, tanto por la variedad de sets que se incluyen en el juego como por el peso de las decisiones, de modo que no compensa llevar una cuenta fina de lo que sucede a nuestro alrededor ni pretender contar las cartas.
En Boomerang las partidas se pasarán volando por su frenético ritmo. La elección de cartas es importante, pero por su sencillez no nos llevará demasiados segundos tomar la decisión, haciendo que las partidas sean muy fluidas.
A nivel gráfico el juego ha mejorado respecto a su edición original. Ahora el colorido es mayor, el tamaño de los elementos gráficos de las hojas de juego son más adecuados y visualmente es mucho más disfrutable de jugar.
En cuanto a la escalabilidad, no se resiente a ningún número de jugadores, pero a dos es más calculador y, en mi opinión, menos divertido que a cuatro. Como ya hemos comentado, es un juego que por su dureza y peso de decisiones, no pretende que invirtamos nuestras neuronas en seguir las cartas, algo casi imposible de evitar cuando somos dos en la mesa, haciendo que las carreras por completar las regiones sean más frías y más repartidas. A cuatro, en cambio, hay más lugar para sorpresas por el reparto de las cartas y algún adelantamiento por la derecha. Es por todo eso que las mejores partidas fueron a cuatro jugadores, donde el draft deja de ser un intercambio de cartas.
No podemos dejar de comentar que Australia es solo uno de los tres títulos presentados, que pueden expandirse en el futuro, y que heredan el draft del juego y la visita a distintas ciudades, pero que proponen cambios a la hora de puntuar. Esta frescura, que se agradece, también ofrece esperanza a algún juego un paso por encima en complejidad que permita estrujarnos un poco más la cabeza para darle profundidad a este draft ideado por Scott Almes.
En definitiva, otro título recomendable del señor Almes que ya tenemos anunciado en nuestro idioma de la mano de SD Games. Un draft directo, sencillo y divertido que se disfruta desde la primera partida pero no pretende volverse neuronal en ningún momento. Por suerte, el arte ha sido más cuidado que en su primera edición por lo que tenemos una buena idea y un mejor producto.
Pros
- Un draft fresco que se resuelve en pocos minutos.
- Una ensalada de puntos agradable incluyendo algunas puntuaciones competitivas que nos hagan levantar la cabeza de nuestra hoja.
- Un apartado artístico agradable y cultural.
Contras
- Cuatro rondas sin sensación de progreso.
- Un juego con un componente azaroso importante que, pese al draft, no se beneficia del conteo de cartas ni control fino de cada carta elegida.
Este juego ha sido cedido por Matagot para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.
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Doctor Meeple es el alter ego de Sergi, médico de día y jugón a tiempo completo. En esta afición he encontrado un espacio en el que recrearme haciendo fotografías de detalle y evadirme moviendo cubos, algo que pretendo plasmar en cada una de las entradas que encontraréis aquí y en otras redes. ¡Nos vemos por las mesas!