Reseña de 5 Minute Chase

Hoy os presentamos un lanzamiento de la UKGE de este 2018. Se trata de 5 Minute Chase, de la editorial polaca Board&Dice.

Se trata de un diseño de Dave Neale y Anthony Proietti, autores noveles con buenos comienzos, y que cuenta con el plano pero colorido diseño artístico de Paweł Niziołek (This War of Mine (aquí su reseña), InBetween (aquí su reseña)). Se trata de un juego especialmente ideado para jugar en pareja, aunque encontramos modos de juego para hasta cuatro participantes, con una duración de (redoble de tambores) 5 minutos y una edad mínima de 8 añitos.


¿DE QUÉ VA?

En 5 Minute Chase nos encontramos ante una huida de lo más espectacular. Un preso acaba de fugarse y tiene un coche. Si logra recoger los objetos necesarios para completar su fuga y llega a su piso franco, la policía habrá fracasado. La policia no se quedará de brazos cruzados, sino que seguirá las pistas que otorguen los testigos y seguirá el rastro al fugitivo. ¿Quién ganará?

Se trata de un juego en tiempo real, sin turnos y asimétrico, presentando dos roles bien diferenciados con los que jugará cada uno de los jugadores. En 5 Minute Chase dependeremos mucho de nuestra velocidad de procesamiento y agilidad visual.


¿QUÉ LLEVA EN LA CAJA?

El contenido de la caja es el siguiente:

  • 30 losetas de ruta, incluyendo seis iniciales.
  • Una loseta de prisión.
  • 3 losetas de piso franco.
  • 30 marcadores para el perseguidor.
  • 14 marcadores de victoria.
  • Una loseta a doble cara con referencias rápidas.

Eso es todo, pocos componentes y poca duración, acompañada de un manual de pocas páginas, que podían ser menos si no incluyeran los ejemplos para dejarnos todo bien claro. La independencia del idioma nos hace esperar que el juego pueda ser distribuido en nuestro país… ¡esperamos que pronto!


¿CÓMO SE JUEGA?

Aunque el juego incluye un modo para tres y cuatro jugadores, os contaremos como se juega en pareja.

En el juego hay dos roles bien diferenciados, llevados por cada uno de los jugadores.  Mientras que el fugitivo pretende huir de la prisión y llegar a su piso franco, el perseguidor deberá atraparlo antes de que eso suceda.

Los componentes del fugitivo son los siguientes:

La loseta de la prisión empezará en el centro de la mesa. Las losetas iniciales tienen un reverso rojo y dos de ellas empiezan en la mano del prófugo. Las losetas de ruta, con dorso gris, se dividen en dos montones de 12 losetas cada uno y se colocan, boca abajo, cerca del jugador escapista.

Los componentes del perseguidor son los siguientes:

Solo tendrá marcadores, a doble cara. Encontramos cuatro símbolos distintos, que usaremos para indicar nuestro avance dependiendo de los testigos que se encuentren en la calle.

Las rondas empiezan con la prisión sobre la mesa y la colocación de dos losetas iniciales por parte del fugitivo. Desde este momento, el juego prosigue sin turnos hasta que se desencadene uno de los dos posibles desenlaces que os contaremos más adelante.

El fugitivo puede coger uno de los dos montones de losetas y buscar qué pieza quiere colocar sobre la mesa. Las reglas de construcción son sencillas: los caminos de entrada y salida de ambas losetas deben coincidir y, obligatoriamente, deberemos colocar una arboleda adyacente a cualquier control policial. Os lo mostramos:

Si no colocamos unos árboles junto a los controles policiales, al final de la ronda seremos penalizados y perderemos.

El objetivo del fugitivo es intentar encontrar pronto los tres objetos necesarios para su escape. Estas losetas se identifican fácilmente por contener una rotonda colorida y su excesivo control policial. Una vez haya conseguido pasar por las tres rotondas podrá dirigirse a toda velocidad a su refugio, buscando una de las tres losetas de piso franco que tiene en sus montones.

Los objetos necesarios para completar la huida son unas llaves, dinero y un mapa. Cógelos y corre a tu guarida.

El perseguidor tiene la misión de cazar al fugitivo antes de que complete su plan. Como ya sabéis, el preso empieza con dos losetas sobre la mesa, sus losetas iniciales, cosa que le otorga una cierta ventaja que, con el paso de los segundos, se irá recortando en una creciente tensión. El perseguidor debe mirar hacia donde se desplaza el rival y contar cuántas caras de testigos apuntan en esa dirección. Es decir, si nuestro contrincante se dirige hacia la derecha, buscamos en qué esquina hay más personas o animales mirando en en el sentido de la huida. ¿Ya has sumado? ¡Coge un marcador del símbolo correspondiente a esa esquina y sigue la pista del fugitivo! Para dar caza a nuestro ladrón, si somos suficientemente rápidos y colocamos marcadores en todas las losetas de su trayecto, nos quedará una excepción en su loseta final. En este caso, deberemos mirar su origen para seleccionar nuestro marcador.

Al ser la última loseta, deberíamos colocar el símbolo con la mayoría de caras mirando al lugar del que el fugitivo proviene, en este caso, el triángulo.

Como os podéis imaginar, si estamos intentando contar las caras de la loseta final pero el fugitivo coloca una nueva pieza en la mesa, nuestras reglas cambian y deberemos mirar en la dirección en la que haya colocado su nuevo tramo. ¡Eso es un desastre que os pasará constantemente!

En el momento en que el fugitivo llegue a su destino, tras pasar por las tres rotondas, o si el perseguidor caza al rival, la partida se interrumpe y será momento de revisar si ambos jugadores han cumplido las normas de juego.

Primero repasaremos que todas las losetas cumplan las normas de construcción establecidas y luego deberemos revisar los símbolos elegidos por el perseguidor. Para ello, solamente debemos girar las losetas de la manera descrita en el reglamento para que revelen la solución correcta.

En el ejemplo, la última loseta tenía la mayoría de caras mirando hacia atrás en la esquina del símbolo de la cruz mientras que, si no fuera la última loseta, deberíamos haber elegido el cuadrado en su lugar.

Con este sencillo sistema podremos revisar si ambos jugadores han llevado a cabo sus papeles de forma adecuada. Si alguno de los dos jugadores ha fallado, su contrincante ganará la ronda. De lo contrario, el que haya cumplido su objetivo sin errores por el camino será el ganador. Si el fugitivo gana la ronda obtiene 1 Punto de Victoria Perfecto mientras que si es el perseguidor obtendrá 1 Pequeño Punto de Victoria.

Los marcadores dorados representan Puntos de Victoria Perfectos.

Para ganar la partida algún jugador debe obtener alguna de las siguientes combinaciones de puntos:

  • 2 Puntos de Victoria Perfectos.
  • 1 Punto de Victoria Perfecto y, al menos, 1 Pequeño Punto de Victoria.
  • 3 Pequeños Puntos de Victoria.

Mientras nadie tenga los puntos de victoria necesarios, se iniciará una nueva ronda en la que los roles se verán intercambiados.


¿CÓMO QUEDA EN LA MESA?

¡Ojo con el juego! Al no tener un tablero predeterminado no sabemos qué espacio será necesario. Según el reglamento, deberemos acotarnos al área de la mesa cuando desplegamos losetas, pero tampoco se recomienda usar la mesita del té más pequeña de la casa. Fuera del camino del fugitivo solo necesitamos un pequeño espacio para que el perseguidor tenga los marcadores accesibles.

¡Ups! El fugitivo ha sido atrapado, siempre que no haya cometido fallos por el camino el atareado perseguidor.


¿QUÉ NOS PARECE?

5 Minute Chase hace honor a su título y nos propone un juego rápido, directo y alocado como pocos.

En este proyecto de la editorial polaca, se propone un filler frenético en el que, dada la asimetría marcada entre ambos roles, de poli o caco, hará que las partidas vayan, inevitablemente, de dos en dos. Teníamos muchas ganas de probar algo tan sencillo que, según veíamos en los que lo probaban, divertía desde los primeros segundos de juego. Tuvimos la suerte de poder probarlo y comprar dos copias en la UK Games Expo 2018, antes de que volaran las unidades.

Creo que ya comentamos que una de las mecánicas de moda son los juegos en tiempo real y aquí tenemos otra muestra de ello. En este caso, a diferencia que en Kitchen Rush (aquí su reseña), no hay pausas durante el desarrollo sino que toda la partida se lleva a cabo sin turnos, hasta que se desencadena el final por alguno de los participantes. Es un buen recurso para asegurar que todo el mundo vaya a estar atento a lo que sucede, ya que el juego requiere una velocidad de procesamiento elevada si no queremos perder estrepitosamente. Aun así, también conocemos a muchos que descartan los juegos que se basan exclusivamente en la velocidad de llevar a cabo tu turno. Solo puede venirme a la cabeza Panic Lab, juego en el que solo veíamos ganar a un buen amigo, una y otra vez, haciendo que el juego saliera menos a mesa hasta echar raíces en la estantería. En este caso, la asimetría del juego abre las posibilidades de que al menos se nos de bien uno de los roles propuestos.

Las sensaciones que transmite desde ambas posturas son diferentes. Mientras que el ladrón tiene cierta ventaja para ganar, con una mecánica más sencilla que requiere menos atención y que se basa principalmente en la búsqueda y colocación de las tres glorietas necesarias para poder completar su huida, el policía debe prestar atención a las caras de las losetas, siendo este requisito más exigente y su rol más tendente al error, cosa imperdonable que nos sacará de la partida. En lugar de pensar que esté roto, se traduce en un policía que siempre pisa los talones al escapista y éste se sentirá tan presionado que intentará no demorarse demasiado al elegir una nueva loseta.

No es un juego que varíe entre partidas, por lo que puede quemarse de forma prematura, pero las losetas jamás saldrán en el orden correcto y la variedad de caras sobre las calles hacen que cada nuevo trozo de cartón sea un reto para los jugadores.

En definitiva, un pequeño juego en tiempo real de lo más interesante. Su asimetría lo hace refrescante, forzándonos a jugar las partidas a pares para poder poner a prueba nuestra velocidad de procesamiento. Una caja pequeña llena de diversión, otro claro ejemplo de esos juegos que siempre tienen las mesas llenas en las ferias, pero que no pretende ser el juego de cabecera de nadie, sino una diversión sin complejos.


PUNTOS POSITIVOS

  • Mecánicas refrescantes: un juego en tiempo real, dinámico y con un tema atractivo. Se agradece la originalidad en su mecánica.
  • Especialmente ideado para dos jugadores: aunque incluye un sistema de juego para tres o cuatro jugadores. Nos gustan mucho los juegos en los que las funciones de cada jugador son distintas y, además, intercambiamos de roles ronda tras ronda.
  • Precio irrisorio: Aunque lo compramos para unos amigos con su precio especial de salida, su PVP sigue siendo más que adecuado para lo que ofrece.

PUNTOS NEGATIVOS

  • Diferente dificultad en cada rol: aunque esto se subsana con el sencillo sistema de puntuaciones.
  • Limitada rejugabilidad: dado que el único elemento que varía entre partidas es el orden de las losetas.

Este juego ha sido cedido por Board&Dice para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.

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