Reseña de Chawaï

Hoy os hablamos de una novedad de SD Games lista para el verano, con un tema refrescante y simpático. Se trata de Chawaï, un proyecto inspirado en un clásico juego de cartas.

Se trata de un juego ideado por Bruno Faidutti (Ciudadelas, Mission: Red Planet, Diamante) que cuenta con las ilustraciones del polifacético Paul Mafayon (Mexica, Bunny Kingdom, Earth Reborn y un largo etcétera). Chawaï puede ser jugado de 3 a 6 jugadores, con una edad mínima recomendada de 9 años y una duración aproximada por debajo de la media hora.


¿DE QUÉ VA?

Inspirado en las islas hawaianas, aunque repletas de felinos con un estilo chibi, nos pondremos en la piel de unos pescadores que pretenden llevarse las mejores piezas de las cristalinas aguas. Habrá que controlar bien la profundidad a la que cazamos si no queremos llevarnos una medusa o, en algunos casos, ver como las gaviotas se llevan nuestro botín.

En otras palabras, Chawaï es un juego de gestión de mano en el que intentaremos deducir el valor que lanzarán nuestros rivales para poder planificar nuestras acciones. Ordenando los valores que usen los distintos jugadores, se repartirán los pescados y otros seres vivos que se hubieran revelado en esta ronda. En Chawaï los jugadores usan una mano de cartas única, por lo que necesitaremos ser ordenados en el uso de nuestra mano, cosa que comparte con otro juego, como veremos más adelante. El juego promete interacción constante dado que nuestras recompensas siempre serán obtenidas en relación a lo que otros jugadores hayan usado en este turno.


¿QUÉ LLEVA EN LA CAJA?

La caja de Chawaï incluye:

  • 72 cartas de Buceador, 6 sets de 12 cartas para los posibles jugadores.
  • 36 cartas de Pez.
  • 1 tablero de juego de Laguna.
  • 1 figura Tiki Kiti de Gatoha con su peana.

El juego está formado por cartas y un pequeño tablero sobre el que colocaremos los peces que usaremos en esta ronda. Dado su contenido y, especialmente comparándolo con el formato de juegos de cartas de AMIGO como el usado en Raj, su inspiración principal, nos ha decepcionado un poco no poder llevar con la misma facilidad este juego, que encaja perfectamente para las comidas familiares en casa de tu abuela.


¿CÓMO SE JUEGA?

El objetivo de este juego es acabar la partida con el mayor número de puntos posibles basándonos en nuestra pesca, teniendo en cuenta que los peces tienen un valor de -15 a +15. Para ello, los jugadores empiezan la partida con 12 cartas, con valores de -1 a -12, para las doce rondas de juego. Por lo tanto, tendremos que gestionar nuestra mano del mejor modo posible, ya que usaremos las cartas en su totalidad.

Para empezar la partida colocaremos el tablero, La Laguna, en el centro de la mesa, repartimos 12 cartas del color de la elección de cada jugador, que formará su mano, y colocaremos el Kiti de Gatoha entre dos jugadores, a la izquierda del más joven.

En cada una de las doce rondas llevaremos a cabo las siguientes acciones:

  • Roba y coloca aleatoriamente tres cartas de Pez: Para empezar, debemos colocar las tres primeras cartas del mazo de Peces en las tres casillas de La Laguna. Estas son las cartas que podremos pescar esta ronda si logramos atinar con el valor de la profundidad.
  • Cada jugador elige una carta de Buceador: Llegados a este punto, los jugadores deben elegir una de las cartas de su mano para intentar obtener un Pez que les interese. El valor de sus cartas indica a la profundidad a la que se pesca, por lo que el -1 es una pesca a ras de superficie mientras que el -15 intenta pescar la carta más profunda, colocada en la casilla más baja del tablero. La carta seleccionada se coloca boca abajo para que nadie conozca nuestra elección hasta el siguiente paso.
  • Todos los jugadores revelan simultáneamente las cartas de Buceador: Cuando todos hayan elegido una carta, tocará darle la vuelta a nuestra carta de Buceador. En los siguientes pasos nos dedicaremos a comparar los valores de nuestras cartas para establecer quién se lleva las tres cartas de la mesa. Para ello debemos conocer algunas cartas que nos podremos encontrar. Os lo explicamos en fotografías:

    La gran mayoría de cartas representan peces de distintos tamaños. Los pezqueñines valen menos puntos que los carnosos peces de mayor tamaño, los cuales ascienden hasta los 15 puntos.

    Ojo, que no todo lo que sale del mar es bueno. Dejando de lado a Cthulhu, sin presencia en Chawai, las medusas serán un problema. Si nos llevamos una medusa, restarán 10 o 15 puntos al final de la partida, pero no temas, que tenemos formas de eliminarlas de nuestro mazo de pesca. Si, de las cuatro posibles, obtenemos tres, se eliminarán entre ellas. De este modo, dos medusas nos restan una cantidad ingente de puntos mientras que, si logramos obtener la tercera, lograremos restablecer el equilibrio.

    Las gaviotas no viven precisamente en el mar, pero también tienen presencia en Chawai. Si obtenemos una gaviota en la fase de pesca, se comerá la última carta que hayamos obtenido y ambas serán eliminadas. De esta manera, si tras una medusa obtenemos una gaviota, nos quitará esa carta tan negativa aunque, por otra parte, si la gaviota es obtenida tras un pez de valor positivo perderemos esos puntos.

     

  • El jugador con la carta más alta obtiene una carta: Ahora estableceremos quién se lleva cada una de las tres cartas que hay colocadas en el tablero central. El jugador con la carta más alta, con un valor más negativo, se llevará la carta más profunda del tablero central. Es decir, un jugador con el -15 obtendrá la carta, si no hay empate, situada en la casilla inferior de La Laguna. Los empates serán resueltos usando el Kiti como os contaremos más adelante.
  • El jugador con la segunda carta más alta obtiene una carta: La segunda carta más alta se llevará el pez colocado en la casilla central del tablero.

    Detalle de la gaviota, situada en la casilla central. El símbolo a la izquierda indica que esta carta se la llevará el jugador con la segunda carta más alta.

     

  • El jugador con la carta más baja obtiene una carta: Por último, el jugador con la carta más baja, la de valor menos negativo, habrá pescado más cerca de la superficie y obtendrá la carta colocada más arriba en el tablero.Los empates se resuelven usando el Kiti. Esta figura siempre debe colocarse entre dos jugadores y mirando al centro de la mesa, de modo que de la espalda a los jugadores. Esta simpática figura nos permite resolver los empates de un modo práctico. Recordamos que en este juego los empates serán frecuentes, especialmente a un mayor número de participantes, por lo que familiarizarse con el uso de este tiki gatuno es importante.

    Detalle del Kiti de Gatoha. En caso de empate, según indica con sus manos, el jugador más próximo entre los empatados en sentido horario gana el empate obteniendo la carta en la superficie de la Laguna. El jugador más próximo en sentido antihorario obtendrá la carta del centro o del fondo de la Laguna.

     

  • Mueve el Kiti una posición en sentido horario: Tras haber repartido el botín de esta ronda, el Kiti se mueve entre los jugadores siguientes en sentido horario. Recuerda que siempre debe mirar al centro de la mesa para que sus manos indiquen quién se lleva cada carta en caso de empate.
  • Un nuevo turno comienza: Ya podemos volver a empezar un nuevo turno. Las cartas de Buceador usadas se mantienen en una pila de descarte que cada jugador mantendrá cerca, boca arriba, de modo que sus rivales solo verán la última carta jugada. Del mismo modo, los Peces obtenidos deben apilarse boca arriba, de modo que podamos ver si a algún rival le interesa la Gaviota o si tiene alguna Medusa en su propiedad.

Estos pasos se seguirán durante las doce rondas que compone una partida. Tras esto, los jugadores solamente deberán coger el montón en el que han colocado los peces pescados y contar los puntos que les otorguen. El jugador con más puntos será el vencedor. En caso de empate simplemente se comparte la victoria.


¿CÓMO QUEDA EN LA MESA?

El juego se desarrolla alrededor del tablero de Laguna. Los jugadores necesitan un espacio para descartar sus cartas y colocar las recompensas de sus pescas. No te olvides de que la figura Tiki deberá ir girando alrededor de la mesa para ayudar a los, más que frecuentes, empates.

Tres pescadores listos para jugar.


¿QUÉ NOS PARECE?

Nuestra opinión se resume en que Chawaï es una versión mejorada del clásico Raj.

En cuanto jugamos la primera partida vimos las evidentes similitudes con el juego de los ratones de Alex Randolph que, a su vez, se inspira en un famoso juego del norte de la India. Puede que a muchos no le suene Raj o que incluso no les agrade en exceso, pero el juego en caja pequeña de AMIGO es uno de esos fillers que compras al principio de tus andaduras y con el que has compartido demasiadas horas como para tenerle un aprecio especial. Estas similitudes no son solo sensaciones nuestras, sino que el propio Faidutti habla de ellas en su blog, confesando que su intención era mejorar el juego anteriormente nombrado, añadiéndole una delgada capa de profundidad que le sienta estupendamente.

En ambos juegos se transmite la sensación de que debemos gestionar nuestra mano del mejor modo posible. Empezamos la partida con un número de cartas y las usaremos, antes o después, durante el transcurso de la misma. De la misma manera, el mazo que tenemos frente a nosotros, en el centro de la mesa, está barajado a merced de la fortuna, pero también se consumirá durante la partida. En definitiva, tanto en Raj como en Chawaï deberemos controlar cuánto queremos invertir, gestionando las cartas y sus valores, en cada uno de los escenarios que se presentan frente a nosotros. Ahora bien, como única y mayor diferencia, en Chawaï entra en juego la profundidad de la pesca, o lo que es lo mismo si dejamos de lado la ambientación del juego, aquí no solo ganamos o perdemos la carta, sino que los segundos puestos tienen especial relevancia en Chawaï.

Los trofeos que nos llevaremos en cada ronda son pescados, pero no todos son beneficiosos para nosotros. Nos gusta ese toque de colección de sets o el detalle de las medusas que, pese a restarnos puntos, pueden ser eliminadas de nuestro mazo si conseguimos obtener las suficientes. Esta variedad de fauna acuática, o no tan acuática en el caso de las gaviotas, le da cierta tensión al juego y nos proporcionará muchas risas, dado que en algunas rondas pasaremos de obtener un buen pez a llevarnos una medusa por solo una carta respecto a otro jugador. ¡No te tires de los pelos!

El juego se mueve entre el escaso control que nos ofrecen muchos juegos party, con las risas que se destilan de las interpretaciones que hagamos acerca de lo que creemos que sacarán nuestros contrincantes, y la duración que todos esperamos para este tipo de juegos. Al autor no le gusta el término «juego familiar» ya que, como podemos deducir de sus diseños, es un autor que defiende los juegos de reglas sencillas por definición y no ve la relación entre la sencillez y el ámbito familiar, pero es que Chawaï cumple con lo que imaginamos que define esa categoría: es corto, sencillito, interactivo, te va a ocasionar situaciones muy cómicas y acepta hasta seis jugadores. ¡Nada mal!

Por estas razones nos ha gustado Chawaï que podría reemplazar a otro juego en nuestra ludoteca, si no fuera por la diferencia de tamaño en la caja. Un juego familiar que podremos disfrutar cuando venga una visita numerosa a casa y que nos ofrece una gestión de mano que nos hará parecer que controlamos más de lo que realmente hacemos, aunque siempre podemos intentar deducir qué van a usar nuestros rivales o qué han descartado ya de su finita mano de cartas. Un juego simpático en cuanto a ilustraciones y producción que sin revolucionar en sus mecánicas puede llenar un hueco en algunas ludotecas y asegurarnos unas risas.


PUNTOS POSITIVOS

  • Mejorando un juego que nos gusta: habiendo jugado varias docenas de partidas al Raj, nos gustó ver como se reimplementaba la mecánica básica y se le añadía algún elemento que mantiene el aire familiar pero le ofrece variedad a las cartas a través de las que obtendremos puntos.
  • Acepta un buen número de jugadores: llegando a los seis jugadores, cosa que no era posible en el juego en el que se inspira y rellena un número que no es tan habitual ver en el dorso de las cajas de juegos.

PUNTOS NEGATIVOS

  • Control limitado: aunque la mano deba ser gestionada a lo largo de la partida, el control sobre lo que saldrá del mazo y lo que usarán nuestros rivales es escaso, aunque con cierto margen para la interpretación.

Este juego ha sido cedido por SD Games para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.

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