Reseña de Tulip Bubble

Por fin tenemos el tiempo necesario para escribir acerca de Tulip Bubble, de Moaideas, el juego de especulación con tulipanes.

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Se trata de un juego diseñado por Kouyou, diseñador novel, e ilustrado por Kotori Neiko (Shahrazad y Kikkasai). Un juego de 3 a 5 jugadores que requiere una hora para ser jugado y recomienda una edad mínima de 15 años, aunque coincidimos en que podrían ser unos cuantos menos.


¿DE QUÉ VA?

En el siglo XVII, Amsterdam fue la cuna de la primera especulación económica de la historia. Durante el 1637, en la ciudad holandesa, los tulipanes llegaron a costar más que una casa. Nosotros deberemos aprovechar el valor al alza de las flores para poder sacar el mayor provecho posible.

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Tulip Bubble nos propone un juego de compraventa de bienes en el que la fluctuación de los valores es generada por el mazo de cartas y los bienes deben ser comprados a través de una subasta, lo cual implica una interacción directa con nuestros rivales y la competición constante para poder cumplir los requisitos de los coleccionistas de tulipanes que desean combinaciones estrictas de los mismos.


¿QUÉ LLEVA EN LA CAJA?

El contenido de la cuadrada y gruesa caja es:

  • 51 cartas de tulipanes, 17 de cada color.
  • 1 carta de tulipán negro.
  • 8 cartas de coleccionistas.
  • 3 tokens de jugador inicial.
  • 11 cartas de eventos de mercado.
  • 3 tokens personalizados, en madera, para los valores de los tres colores de tulipán.
  • 5 pantallas de jugador, en cinco colores distintos.
  • 15 marcadores de subasta, tres en cada uno de los cinco colores de jugador.
  • 120 florines holandeses de valor 1, 5, 10, 25 y 50.

El juego, por su parte, viene en una edición bilingüe en taiwanés/inglés, como Moaideas ha venido haciendo con otros lanzamientos que pronto reseñaremos. Los materiales presentan una calidad excelente, empezando por una caja con detalles brillantes y un grosor mayor a la media.


¿CÓMO SE JUEGA?

Para preparar la partida deberemos elegir un color que nos represente. Obtendremos una pantalla de jugador para ocultar nuestras compras y monedas, además de tres fichas para marcar nuestras compras. Nuestro capital inicial es de 20 florines holandeses.

A la derecha del tablero deberemos colocar tantas cartas como jugadores más dos en cada una de las tres filas: la del «siguiente barco», la de «novedades» y la de «recién vendidos». Hablaremos del funcionamiento de las filas más adelante. Por su parte, a la izquierda se colocan los coleccionistas con sus demandas.

Por último, deberemos retirar una carta aleatoria del mazo de los eventos de mercado y, por último, barajar la carta de quiebra con dos cartas aleatorias antes de colocarlas al final del mazo. De esta manera, el final del juego se encontrará, como ya veremos, entre las últimas tres cartas, pero jamás tendremos la seguridad absoluta. En resumen, la partida durará de entre siete y nueve rondas.

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El valor inicial de los tulipanes será aleatorio.

El valor inicial de los tres tulipanes, de color rojo, amarillo y blanco, es colocado en los espacios II, III y IV de forma aleatoria entre ellos.

Los turnos se dividen del modo siguiente:

FASE DE EVENTOS

1- Evento del mercado: Revelaremos una carta del mazo de eventos de mercado que sirve de indicador de ronda. En estas cartas podemos encontrar eventos que hagan subir el valor de mercado de uno de los tres colores de tulipán, o que se modifique el valor del tulipán actualmente más caro o más barato, independientemente de su color. En definitiva, hará que fluctúe el valor de los tulipanes de un modo aleatorizado.

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Los eventos harán fluctuar el mercado de forma impredecible.

En Tulip Bubble no puede haber dos tulipanes en la misma casilla, por lo que si aumentamos en 1 el valor de un tulipán y la casilla a su derecha está ocupada, saltará a la siguiente casilla disponible. De ese modo, un valor puede verse modificado en hasta tres espacios con un solo movimiento, cambiando completamente el panorama actual.

2- Llegada del barco: Las cartas de tulipán se dividen en tres filas. Mientras que la fila superior simboliza los tulipanes que van a llegar en el siguiente cargamento marítimo, la fila central representa a los tulipanes recién llegados. La fila inferior, por su parte, es un espacio para colocar todas aquellas cartas que se vendan en la fase siguiente.

La fila superior siempre debe contener tantas cartas como jugadores más dos. De este modo se proporciona una variedad de flores a la vez que se incita a tener que interactuar para adquirir las plantas en las subastas que veremos más adelante.

3- Cambio de jugador inicial: El token de tulipán que simboliza el jugador inicial es pasado en sentido horario al jugador de la izquierda, que será el jugador inicial hasta la siguiente ronda.

FASE DE VENTAS

1- Venta al mercado: Para comprender la compra y venta de los tulipanes debemos conocer los rangos de las distintas flores. Los tulipanes se dividen en tres rangos (A, B y C) según su calidad y, a su vez, podemos encontrar distintas variedades dentro de los rangos (B1, B2, C1, C2 y C3). Mientras que los rangos nos permiten poder calcular el valor del tulipán a la hora de ser vendido, las variedades solo serán tenidas en cuenta cuando queramos cumplir los requisitos de los coleccionistas que veremos a continuación. En resumen, un tulipán de rango A siempre será más valioso que uno de rango C, pero el valor entre una variedad C1 o un C2 solo nos interesa a la hora de cumplir las misiones.

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En orden de juego, los participantes pueden vender tantas cartas de tulipán como deseen al precio estipulado por los valores del mercado actual. Colocarán la carta en la fila de «recién vendidos» y obtendrán el valor en florines de la reserva central.

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En esta situación, un tulipán blanco de rango A tiene un valor de mercado de 15 florines mientras que una flor roja de rango B costará 16.

2- Venta a los coleccionistas: Los coleccionistas tienen unos requisitos concretos a cambio de una bonificación en la venta de nuestras flores.

Si conseguimos cumplir la demanda del coleccionista, lograremos, además del precio estipulado por el mercado, unos florines adicionales indicados en la esquina superior izquierda.

Los coleccionistas suelen querer una combinacion de distintas variedades, colores o rangos. Al entregarles los tulipanes, las cartas no serán colocadas en la fila de «recién vendidos» sino directamente en la pila de descartes.

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Este coleccionista quiere tres tulipanes de rango C y cualquier categoría, uno de cada color.

Como veremos más adelante, los jugadores pueden endeudarse para comprar tulipanes. La cantidad endeudada se marcará con los florines correspondientes colocados sobre la carta adquirida, para recordar cuánto dinero han pedido al bondadoso banco. Como os podéis imaginar, las flores endeudadas no son nuestras aun, por lo que no pueden ser enviadas a los coleccionistas.

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Hay coleccionistas que otorgan de diez a veinte florines adicionales al completar sus deseos.

FASE DE COMPRAS

1- Colocar las subastas: Por orden de juego, los jugadores irán usando sus marcadores de subasta en las flores que deseen comprar. Recordemos que solo podremos intentar adquirir flores de la segunda y tercera fila, ya que la primera simboliza el barco que aún no llegó a Amsterdam.

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Los marcadores nos sirven para identificar qué tres tulipanes estamos interesados en adquirir, si la subasta nos lo permite.

Tras tres rondas, los jugadores habrán usado sus tres marcadores, que pueden ser colocados sobre la misma carta que algún rival, forzando así una subasta que veremos a continuación.

2- Resolver las subastas: De izquierda a derecha y de arriba a abajo se irán resolviendo todas las cartas que haya sobre el tablero. Las cartas sin marcadores se mantendrán intactas. Si un solo jugador ha colocado su ficha, él deberá pagar el precio de mercado actual a la banca. Si hubiera más de un jugador sobre una carta, se iniciará una subasta, como veremos a continuación.

  • SUBASTA: La subasta empieza por el jugador que haya colocado un marcador y esté más cercano al jugador inicial. La primera puja debe ser superior al precio del mercado actual. Cada jugador que participe en la puja deberá superar el precio anterior o salirse, irreversiblemente, de la misma. Cuando nadie supere el precio, el jugador con la mayor puja será el ganador.
  • COMPRA: El ganador deberá pagar con florines el precio de la puja o financiar la compra. Si se ha financiado parte de la flor, en lugar de colocarla tras tu pantalla de jugador queda sobre la mesa, frente a ti, con tantas monedas sobre la carta como florines hayas tenido que financiar.
  • COBRAR LA DIFERENCIA: El resto de participantes de la subasta se llevará un beneficio por participar. Deberemos restar al precio pagado por la puja, su precio de mercado. Esta diferencia se repartirá entre el resto de participantes. Así, si alguien pagó doce florines por un tulipán que costaba ocho en el mercado, los cuatro de diferencia se dividirán entre los jugadores que hayan participado en la subasta y no hayan obtenido la flor.

FASE DE MANTENIMIENTO

1- Respuesta del mercado: Para ver como fluctuará el valor de los tulipanes debemos contar cuantas flores hay de cada color sobre las tres filas de la mesa. El color más frecuente bajará un espacio en el track del valor de mercado. Tras esto, el menos frecuente subirá un peldaño en su valor.

2- Retirada de tulipanes: Todos los tulipanes de las dos filas inferiores serán retirados de la mesa. Más adelante, bajaremos las cartas de la fila superior hasta la fila central.

El juego se puede ver finalizado por dos eventos desencadenantes. Si alguien consigue comprar el tulipán negro, con un coste de 120 florines, se coronará como ganador. Por otra parte, si la carta de «Quiebra de la burbuja» es revelada como evento de mercado, la partida se finalizará de forma inmediata.

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¿CÓMO QUEDA EN LA MESA?

Tulip Bubble ocupa más de lo que el tablero quiere hacernos pensar. Alrededor del cartón necesitamos espacio para colocar las flores que van a entrar en el mercado, las que ya podemos adquirir y la fila de las ventas que se lleven a cabo. Los coleccionistas y el mazo de robo serán elementos que tampoco se colocan sobre el tablero. Además, no debemos obviar el espacio que cada jugador necesita para colocar su pantalla y ocultar sus adquisiciones y sus bienes.

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¿QUÉ NOS PARECE?

Tulip Bubble es un juego de compraventa de valores que se aleja de las complicaciones y transmite una experiencia limpia y sencilla.

Para empezar, debemos remarcar nuestro desconocimiento por la temática en la que se ambienta. La burbuja vivida el 1637 fue un evento histórico que se reconoce como la primera burbuja económica, situación que se toma como trasfondo de forma acertada y que permite al juego ser producido de forma tan colorida y elegante.

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No nos encontramos ante un juego complejo ni revolucionario, sino un juego que se basa exclusivamente en la variación del valor de las flores y las transacciones que llevemos a cabo con el único objetivo de sacar un beneficio.

Nuestra experiencia más cercana con este tipo de juegos es el magnífico Hab & Gut. Hab & Gut usa cartas, pero el hecho de que los jugadores puedan compartir información con sus dos contrincantes adyacentes a lado y lado, nos permite manejar el devenir de la partida y, en cierto modo, fabular acerca de lo que no vemos al ver el tipo de acciones que van adquiriendo nuestros rivales. En el juego que hoy nos atañe, por el contrario, no jugamos con valores vistos ni podemos interpretar qué valores fluctuarán basándonos en las compras de los contrincantes, por lo que las apuestas serán más arriesgadas y menos predecibles para todos. Pese a esto, en Tulip Bubble vemos que los bienes, que son flores en lugar de acciones, van llegando de forma paulatina y progresiva, permitiéndonos anticiparnos a qué tipo de flor queremos comprar y qué encargo de coleccionista quisiéramos cumplir. Por si esto fuera poco, parte de la fluctuación del valor de los tulipanes vendrá dada por la abundancia de cada color sobre la mesa, por lo que el descontrol del mercado no es completo, sino parcial. Por último, que las ventas acaben en el tablero de juego de nuevo nos permite, si lo deseáramos, volver a adquirir los coloridos tulipanes, por lo que el sistema de compraventa difiere claramente de Hab & Gut.

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Es innegable que Moaideas cuida sus diseños tanto en lo artístico como en la producción y calidad de la misma. En Tulip Bubble vemos un juego que, como ya hemos dicho, sin ser una propuesta rompedora en cuanto a mecánicas, se mantiene interesante por los ligeros cambios en un sistema de juego sencillo pero, especialmente, entra por los ojos. Estamos convencidos de que, sin ser un mal juego, podemos encontrar proyectos similares en cuanto a solidez pero que han pasado desapercibidos por su presentación. De nuevo, pensamos que un juego presentado de forma adecuada gana nuestra atención que se mantiene por unas mecánicas que, necesariamente, deben funcionar para que nuestro interés no se evapore.

Algo que nos atrae de Tulip Bubble es la interacción generada en la adquisición de los tulipanes. A diferencia de otros juegos en los que compramos valores desde la banca, aquí no será tan sencillo poder llevarnos a casa la flor deseada. De forma secundaria, los encargos de los coleccionistas son objetivos comunes que, indudablemente, nos fuerzan a interactuar y luchar, de un modo u otro, por adquirir esas flores que reclaman las misiones y que todos deseamos cumplir. Queda a decisión propia nuestra insistencia e intensidad a la hora de intentar cumplir los deseos de los coleccionistas, siendo ésto una fuente de ingresos segura, ya que su valor no varía, pero que genera una competición encarnizada entre jugadores que hará que se dispare el precio de los tulipanes solicitados. Así pues, somos libres de decantarnos por adquirir tulipanes y venderlos en cuanto su valor suba por encima de su precio de compra, aunque debemos atenernos a las consecuencias y saber que esta cifra bailará de forma azarosa. No quisiera cerrar el párrafo sin hablar del detalle de los préstamos. A diferencia de la mayoría de juegos de nuestra ludoteca, los préstamos en Tulip Bubble no tienen intereses a la hora de ser cobrados, cosa que incita, sin duda alguna, a la adquisición de capital para poder participar, turno tras turno, en las subastas de flores, con la única necesidad de devolver ese dinero antes de que finalice la partida si no queremos ser penalizados.

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En definitiva, Tulip Bubble es un juego de compraventa de bienes con unas fluctuaciones de sus valores azarosas pero que logra llamar la atención tanto por su producción como por su interacción constante. Un juego en el que se incita al flujo constante de tulipanes y que, con el sistema de subastas, nos mantendrá en tensión constante, sin poder saber si podremos hacernos con la flor que necesitamos. Un proyecto producido con cuidado y buen gusto que nos propone dos grandes vías de obtención de beneficios, otorgándonos la libertad de decidir si queremos ir a lo duro pero seguro, los contratos con coleccionistas, o aventurarnos en el lábil mercado de los valores.


PUNTOS POSITIVOS

  • Interacción constante: en Tulip Bubble deberemos competir para comprar los tulipanes del mercado así como para satisfacer a los requisitos de los coleccionistas.
  • Producción excelente: como nos tiene acostumbrados Moaideas, el juego presenta unos componentes de gran calidad que acompañan a la placentera experiencia de juego.
  • Sin complejidad de reglas: sin demasiados complementos, el juego nos muestra una base sólida de turnos cortos y claros, que nos permitirán ponernos a jugar en poco tiempo y hacerlo atractivo para los menos jugones, aunque con margen para la estrategia.

PUNTOS NEGATIVOS

  • Sin mecánicas rompedoras: sin entrar en revolucionarias mecánicas, se pretende tomar un evento histórico carismático y que sean los jugadores los que generen las tensiones ante las innumerables subastas y el constante tira y afloja entre lo que compremos y vendamos.
  • Escaso control en las fluctuaciones de los valores: en este juego se han dedicado a transmitir las sensaciones de las subastas y el mercado que, aunque ligeramente previsible, no podrá ser controlado por los jugadores.

Este juego ha sido cedido por Moaideas Game Design para poder redactar la reseña así como tomar las fotos. Gracias por el detalle.

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